martes, 8 de septiembre de 2009

Periodismo de Investigación versus diarismo


Por: Luis Velázquez
Subdirector del periódico Imagen de Veracruz

El trabajo del diarista y del Periodista de Investigación (PI) tiene marcadas diferencias. El diarista publica la información del acto público, la conferencia, el informe de gobierno, tal como ocurrió. El PI cuestiona, escudriña, investiga, denuncia y, por tanto, vive expuesto a ser desmentido. Y nada origina más daño en el ser humano y el prestigio de un reportero y del periódico mismo que la fuente lo acuse de mentiroso, de falsear los datos, de publicar versiones parciales, de manipular los hechos.
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El periodista norteamericano Robert W. Greene fundó el Investigative Reporters and Editores, IRE por sus siglas en inglés, con más de cuatro mil reporteros afiliados en el mundo para finales de 1997.

El objetivo central era integrar una red de reporteros y editores especializados en periodismo de investigación "basada en la cooperación entre pares para beneficio del interés público, y comprometida con el mejoramiento de la profesión periodística", establecían en el número cero de La Red, en febrero y marzo de 1997, Lise M. Olsen y Pedro Enrique Armendares, director y subdirector del IRE en México. Ambos expresaban el deseo y el interés de participar en los esfuerzos por "mejorar y consolidar los mecanismos de acceso a la información en México".

El IRE contaba en sus orígenes con el financiamiento de la Fundación McCormick, un organismo de periodistas con sede en Chicago.

Robert W. Greene, creador de la idea, asegura que el Periodismo de Investigación (PI) debe conjugar los siguientes elementos básicos:

1. La investigación será un trabajo que padezca y goce el reportero, y nunca un informe, unos papeles o un documento, que terceras persona hayan elaborado.

2. La información debe tener importancia para los ciudadanos.

3. En el proceso investigativo existen "quienes se empeñan en esconder esos asuntos del público".


La tesis del periodista norteamericano define una postura y establece una ruta crítica, pero desde luego restringe el escenario del reportero investigador:

A) El PI abarca un universo más amplio y no exclusivamente se refiere a una información que alguien oculte o trate de ocultar.

B) Aun cuando existe una marcada tendencia a que el PI sea denunciativo de la corrupción en el gobierno y en el sistema político, la sustancia del periodismo de investigación es la vida misma.

C) Un medio informativo que ofrezca escandalosas revelaciones diarias, digamos, por ejemplo, el desdoro gubernamental, se expone, primero, a una cuestionable calidad en su contenido y, segundo, los lectores se pueden saturar de tanta carga negativa. El periodismo es equilibrio, de igual modo como la vida. Ni todo lo que hacen los gobernantes es malo ni tampoco todo es bueno. Los extremos dañan y perjudican.

D) Cierto que el PI denunciativo, documentado, gana lectores pero también ganan los reportajes de investigación en materia social, económica, cultural, religiosa, demográfica, técnica y científica, para enumerar unas cuantas alternativas.

Una implacable y rigurosa denuncia en cada edición puede hartar a los lectores, pero un equilibrio en la investigación convierte al medio en un suculento platillo.



El diarista

Un reportero pasa la vida preguntando por todos lados para lograr la noticia del día, el trabajo semanal, la nota exclusiva.

El diarismo necesita, en efecto, rigurosidad informativa, que se obtiene:
A) de una entrevista exhaustiva y profunda,
B) de una serie de entrevistas que se formulen a gente especializada, y
C) a través de consultas a la hemeroteca y al archivo que el reportero tenga a la mano.

De este modo, la nota queda documentada con datos suficientes, sólidos, irrebatibles. Pero entrevistar a un personaje o revisar el archivo para contextualizar una nota -la nota o la crónica del día- es una actividad diferente al periodismo de investigación.

El diarista cuenta la historia inmediata, la ocurrida en el transcurso del día de hoy, la nota de la manifestación obrera, la declaración del funcionario, la inauguración de una obra pública, la junta cumbre de los ministros, la serie mundial, el trágico accidente, los quince años... Y en su trabajo requiere de calidad informativa, de tal manera que el hecho esté, primero, documentado y, segundo, bien escrito.

La nota del día exige estar allí, en el lugar de los hechos, y escuchar y oír bien lo que ocurre y se dice, para narrar las cosas tal y como sucedieron, con fidelidad.

Puede el reportero ampliar la nota escueta, simple y llana del hecho, y documentar el suceso, con más entrevistas, antecedentes del hecho, opiniones a favor y en contra, propiciando incluso un periodismo polémico y controvertido. Su texto impecable estará documentado de una manera detallada.

El trabajo de un diarista consiste en:

- Leer los periódicos del día, escuchar los noticiarios radiofónicos y ver los televisivos, para saber el curso inmediato del suceso.

- Establecer relaciones cordiales con los agentes noticiosos.

- Mantener actualizado su directorio telefónico.

- Ejercitar sus cinco sentidos para olfatear y rastrear la noticia donde pueda estar.

- Cubrir las fuentes informativas con pulcritud.

- Estar sujeto a una disciplina para entregar la nota a la hora fijada por el jefe de redacción.

- Luchar cada día contra el tiempo y la hora del cierre para ganar la nota a la competencia.

Una información documentada es diferente a una información investigada.

Documentar "es informar acerca de las noticias que atañen a un asunto", establece el Diccionario Océano.

Investigar es descubrir algo, una cosa, un hecho, una verdad. Documentar es "justificar algo con documentos." Investigar es "trabajar o estudiar para hacer descubrimientos científicos".

Así, la técnica que sigue un diarista para obtener información es distinta a la técnica de un reportero de investigación.

En una nota del día, basta y sobra con que el periodista informe del hecho, cómo sucedió o qué declaró el funcionario, aunque diga mentiras, que ya otros lo desmentirán. Pero en un trabajo investigativo, el reportero necesita demostrar con documentos los hechos publicados.

Investigar no es meter la grabadora en la boca del funcionario para registrar su voz en la cinta magnetofónica, y luego, ante una declaración, decir "lo tengo grabado, sí lo dijo". Tampoco es acumular una serie de entrevistas, cruzando información, para decir que un hecho es verdad porque todos coinciden.

En busca del rigor

En el diarismo, la noticia llega por un camino: la declaración, el hecho ocurrido, el suceso observado.

En el periodismo de investigación, la noticia llega por dos vías:
A) la verdad moral: el hecho existe porque un testigo lo afirma y, la más importante,
B) la verdad jurídica: el hecho existe porque se puede probar.

En otras palabras: si el reportero carece de:

A) pruebas notariales
B) pruebas jurídicas
C) papeles documentales
D) copias certificadas
E) grabaciones de testigos del hecho
F) testimonios escritos
G) información cruzada
H) análisis crítico de la información
I) seguimiento y cotejo de datos
J) archivo

Entonces al periodismo de investigación le faltará rigurosidad informativa y pecará de superficialidad.

Un diarista recibe todas las mañanas, temprano, la orden de trabajo extendida por el jefe de información que consistirá en:
A) Cubrir las actividades de sus fuentes asignadas
B) Dar seguimiento a un tema
C) Buscar la entrevista exclusiva
D) Preparar un trabajo especial para el fin de semana, en que las oficinas públicas y privadas están cerradas.

La práctica cotidiana en el diarismo indica que el reportero única y exclusivamente, con raras excepciones, se concentra en cubrir las actividades y declaraciones de sus fuentes, conferencias de prensa que ocurren de un lugar a otro de la ciudad, dar la vuelta al boletín de prensa para, de ese modo, sumar tres o cuatro notas diarias que llevar a la sala de redacción.

Así, resulta una hazaña que un reportero pueda hacer periodismo de investigación, que ante todo exige rigurosidad informativa y tiempo.

Un diarista debe entregar el resumen noticioso del día, a las cuatro o cinco de la tarde, para que la junta de redacción, los jefes o el consejo editorial evalúen el trabajo del día, programen las noticias de cada sección y tengan un panorama de su portada y contraportada.

Las notas estarán redactadas dos o tres horas después, según el programa de edición del medio. Unas veces, la tarde correrá tranquila, pero otras, y como la noticia no tiene hora para ocurrir, habrá emergencias, anuncios inesperados en su fuente, y saldrá volando para cubrirla.

Un diarista está en ventaja frente a un reportero investigativo. Éstas son algunas circunstancias:

A) La fuente -el funcionario, el político, el empresario, el líder, etcétera- corteja al reportero. Sabe que publicará textualmente sus declaraciones sin cuestionarlo.
B) La fuente utiliza al medio de comunicación para difundir y promover sus intereses.
C) La fuente otorga publicidad al diarista y se establece una ambigua relación de complicidad.
D) La fuente aprovecha la inmediatez del diarismo.

En suma: a la fuente informativa -sea gubernamental o de la iniciativa privada- le conviene más la relación política, comercial y diplomática con el diarista que con un periodista de investigación.

El primero puede llegar incluso al halago sin límites. El segundo es un ser humano rechazado y mal visto por el poder.

http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/RMC/rmc87/investigacion.html

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