miércoles, 7 de octubre de 2009

ACCESO A FUENTES

Por Sandra Crucianelli

El periodismo de investigación no está dominado por las fuentes, como muchas veces lo está el periodismo cotidiano. Usted no puede, bajo ningún aspecto desarrollar una tarea investigativa sobre la base de lo que determinadas personas piensan con relación a un tema. Usted debe ir más allá.

Algunos caminos para tener en cuenta:

1) Antes de comenzar con un tema, recuerde asesorarse bien (diagnóstico). Resulta importantísimo que usted conozca leyes, normativas, disposiciones u ordenanzas referidas al tema que está investigando. A veces esto no es necesario, pero otras veces sí. Por ejemplo, un médico tiene iniciados ocho juicios por “mala práxis”. Se dice que ha estado proporcionando una sustancia tóxica a sus pacientes a través de una cirugía correctiva de los labios. Obviamente, usted deberá ir al Colegio de Médicos o a la Colegiatura Médica para obtener las normativas de la profesión. Deberá averiguar si ha estado sancionado antes, si tiene antecedentes, etc. En casos como este, la fuente testimonial es importante, porque es protagonista-víctima del supuesto mal médico. Por eso, es muy importante obtener testimonios de los propios pacientes o sus familiares. Aunque, sólo con estas últimas fuentes, usted no logrará probar nada. Sin duda, debe probar que se administró una sustancia indebida. Eso debe figurar en los registros del hospital (orden de intervención quirúrgica, o en la receta médica, etc.)
2) Cuando haya entrevistas, puede ir sólo o con su compañero de tareas, pero, en lo posible, prepare cada entrevista. Lo ideal es que uno asuma una posición más “dura” y otro sea “más suave” o que vayan cambiando este rol a medida que se desarrolla la entrevista.
3) En la entrevista al “acusado”, es decir, si está en medio de “la prueba de fuego”, no discuta con el susodicho. Sus preguntas deben ser objetivas del tipo: (caso del diputado que se compró un campo): ¿es cierto que usted se compró un campo?, ¿A nombre de quién figura la escritura o dominio? ¿cuál es el notario que hizo la operación? ¿usted dice que lo compró su suegro, pues cuánto pagó por él?, ¿a qué se dedica su suegro?, etc....
4) Grabe todas las entrevistas y no borre las cintas si trabaja para diario o radio , a menos que su contenido sea intrascendente. Si trabaja para TV, archive los originales de su material, en especial si tiene cámara oculta y todo testimonio relevante.
5) Resulta importante que usted tenga, en cada institución oficial de la ciudad, una suerte de “amigo-confidente”. En otra palabra, alguien en quien usted puede confiar, capaz de proporcionarle información cada vez que algo merezca saberse. Esta tarea no se realiza de un día para otro. Lleva años y a veces es muy dificultosa porque los informantes, en general, no comparten los mismos objetivos que los periodistas y un buen día, pueden llegar a ponerse en nuestra contra. Pero si mantiene esa relación suele ser muy fructífero. Por ejemplo, una enfermera de hospital, un chofer del municipio, una empleada de tribunales, la secretaria de un juez, etc.
6) Nuestras fuentes no son nuestros amigos. Por ejemplo, los periodistas investigadores, dificilmente tienen granjeadas amistades con los miembros del poder. No fomente este tipo de relaciones, ya que obstaculizarán su trabajo, aunque usted crea que lo ayuden. Mantenga con los funcionarios de turno una sana relación de respeto y cordialidad, pero con eso es suficiente.
7) Más allá de leyes y ordenanzas, usted debe conocer a fondo el funcionamiento de las instituciones que rigen en su país, provincia y ciudad. Esto implica que debe saber para qué sirve cada institución y cómo, en determinado momento, éstas pueden ayudarlo con su tarea.
8) Por ejemplo, debe saber si cada institución tiene una publicación propia. En el caso del gobierno, cómo acceder a documentos y estadísticas, a quién hay que pedirlas, cómo es la forma de elevar la solicitud; en el caso de órganos legislativos, hágase enviar por las oficinas de prensa los diarios de sesiones (suele haber datos interesantes en él); en el caso de las secretarías de haciendas, siempre tenga a mano a un contador o administrativo contable de su confianza para que lo ayude a interpretar balances comerciales o ecuaciones financieras. Tome por costumbre pedir el libro de quejas en las oficinas públicas y léalo. Encontrará información valiosa. Tenga contactos con colegas de otros medios, mantenta correos electrónicos permanentes. No se aisle. Intégrese a quienes hacen lo mismo que usted.
9) Sepa de antemano que instituciones importantes de su país, provincia y en especial, ciudad, tienen direcciones electrónicas en la red. Visítelas y vea que información le pueden brindar.
10) Por ejemplo, en Argentina, el Banco Central (la entidad bancaria madre), tiene una dirección (www.bcra.gov.ar) en la que, en sus sección “consultas”, usted puede averiguar quiénes son deudores, cómo están sus cuentas y si alguna persona o empresa tiene sus cuentas corrientes inhabilitadas. Cosas así son muy valiosas. Por otra parte, la Auditoría General de Estado, que es el organismo que controla al gobierno, ha puesto sus informes en la red y este material es valiosísimo.
De allí, con nuestro equipo, obtuvimos detalles de la auditoría que revelaba que una empresa concesionaria de ferrocarriles no había cumplido con las inversiones previstas con el Estado y no había pagado los cánones establecidos en los pliegos de la privatización. Antecedente importante si se tiene en cuenta luego, que la llamada “Comisión Bicameral para el Seguimiento de las Privatizaciones”, “premió” a esta empresa otorgandole una concesión más beneficiosa, renegociándole el contrato. Por lo tanto, usted debe saber qué instituciones de este tipo están en la red, dentro de su ciudad, provincia o país y qué puede esperar de ellas.




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